lunes, 31 de diciembre de 2012

Dispepsia funcional

El grupo de transtornos digestivos englobados bajo el epígrafe de Dispepsia Funcional constituye un problema de salud de frecuente consulta en la farmacia comunitaria.
Nuestra intervención está orientada a la instrucción al paciente en los hábitos alimenticios correctos y las medidas dietéticas adecuadas, que pueden ser suficientes, o bien acompañados de la dispensación de medicamentos que no necesitan prescripción médica: antiácidos, antisecretores, antiflatulentos y determinados agentes fitoterápicos.
La dispepsia se define por la presencia de síntomas frecuentemente relacionados con la ingesta de alimentos, que habitualmente se presentan de forma intermitente. Su aparición puede ser recurrente o crónica, si dichos síntomas se prolongan más de 3 meses.
Incluye varios de los siguientes síntomas: dolor abdominal de predominio epigástrico, pirosis (ardor), flatulencia, eructos, sensación de plenitud o de saciedad precoz, nauseas y vómitos.

El origen de la dispepsia puede ser:
-Orgánica: úlcera péptica, infección por Helicobacter Pylori, la enfermedad de reflujo gastroesofágico, la gastritis, el cáncer esofágico o gástrico, la pancreatitis o la colelitiasis.
-Funcional: relacionada con transtornos de la función del tracto digestivo superior o debida a una percepción anómala del paciente.

En primer lugar recomendaremos una serie de medidas higiénico-dietéticas:

-Alimentación racional y preparada de un modo sencillo, evitando fritos, salsas y excitantes (café y té), bebidas alcoholicas, especias y embutidos.
-En caso de flatulencia, restringir la ingesta de leche y derivados, judías, apio, zanahoria, coliflor, ciruelas, alubias, garbanzos,...
-Comer lentamente y masticando correctamente.
-Evitar el estreñimiento.
-Evitar acostarse en las horas siguientes a la comida, pues en esta posición los alimentos aumentan la presión sobre el esfinter esofágico inferior.
-Ingerir mucha agua, sobre todo con la toma de medicamentos, pero reducir el consumo de bebidas durante las comidas.
-Conceder una mayor importancia al desayuno.
-Evitar factores de estrés y realizar una actividad física óptima.

Además podemos administrar medicamentos, que aunque no curan estos trastornos dispépticos, si constituirán un complemento para el alivio de los síntomas y el bienestar del paciente. Nuestro criterio de elección de fármacos se basará en los síntomas individuales de cada paciente:
  1. Antiácidos:  neutralizan el exceso de ácido secretado por el estómago, mejorando la sensación de ardor. El antiácido aumentará el PH del estómago. Su uso está recomendado en las dispepsia funcional de tipo ulceroso. Son algunos ejemplos, el bicarbonato de sodio (Frutas ENO®), hidróxido de magnesio, almagato (Almax® y magaldrato (Bemolan®).
  2. Antisecretores Ácidosantihistamícos H2 como la Famotidina o la Ranitidina y los inhibidores de la bomba protón/potasio como el Omeprazol, Pantoprazol, lansoprazol y Esomeprazol.
  3. Fármacos Procinéticos: como casi la mitad de los pacientes dispéptico presentan trastornos de la motilidad intestinal se usan para el meteorismo, distensión y dolor abdominal. Son algunos ejemplos, Motilium®, Primperan® y Cleboril®, también Cidine® y Blaston®.
  4. Reductores del gas intestinal: disminuyen la elasticidad de las burbujas de aire, favoreciendo su rotura. Simeticona (Enterosilicona®) y Dimeticona (Aero Red® e Imonogas®), también Pankreoflat®.
  5. Fármacos Fitoterápicos: antiulcerosos como el Rizoma de Regaliz y Manzanilla, digestivos como la Ajedrea, Poleo, Menta, Manzanilla y Salvia, o antiflatulentos como Anís Estrellado y Verde (ninguna se usa en embarazadas), Fruto de Hinojo.

En el caso de persistencia de los síntomas más de una semana, sangre en heces, pérdida de peso de más de un 10%, historia familiar de cáncer esofágico, historia previa de úlcera péptica, nauseas y/o vómitos persistentes, toma de AINEs y consumo crónico de alcohol, derivaremos el paciente al médico.
Os deseo una buena entrada en el nuevo año. Feliz Año 2013!!



lunes, 3 de diciembre de 2012

¿Tienes congestión nasal?



Mucha gente piensa que una nariz se congestiona (se tapa) causado al exceso de moco espeso, pero esto no es correcto. La nariz se congestiona cuando los tejidos que la recubren se inflaman llevando a la inflamación de los vasos sanguíneos.

La congestión nasal normalmente es causada por un virus (resfriado frecuente, gripe) y usualmente se desaparece por sí sola en una semana. También puede ser causada por muchas de las cosas que ocasionan la rinorrea, como: rinitis alérgica, uso excesivo de algunas gotas o aerosoles nasales, infección sinusal  y rinitis vasomotora.

La congestión nasal puede interferir con los oídos, la audición y el desarrollo del habla. La congestión significativa puede interferir con el sueño, causar ronquera y estar relacionada con episodios de falta de respiración mientras el sueño (apnea del sueño).
Unas fosas nasales obstruidas no sólo representan un molesto problema, sino que además, la respiración se ve dificultada en mayor o menor medida. Al tener la nariz tapada o congestionada, acabas sintiendo presión sobre la cabeza lo cual provoca molestias en la zona del puente de la nariz (entre los ojos). Además la obstrucción nasal te deja una sensación de aturdimiento y pesadez en la cabeza que dificulta la capacidad de concentración.

Los medicamentos de venta libre pueden socorrer a aliviar una congestión nasal y hacer que la respiración sea más cómoda
 
-Los descongestionantes encogen los vasos sanguíneos localizados en el revestimiento de la nariz. Estos medicamentos sólo ayudan a aliviar el taponamiento, no con la rinorrea u otros síntomas. Las gotas y aerosoles nasales descongestionantes NO se deben usar más de 3 veces al día durante 3 días (yo siempre digo una o dos veces al día incluso), dado que pueden empeorar la congestión. 


-Los antihistamínicos pueden reducir la cantidad de moco, pero se debe tener precaución, ya que algunos antihistamínicos causan somnolencia en los individuos.
Los medicamentos no son la única forma de aliviar una congestión nasal o una rinorrea. A menudo, las soluciones más suaves son mejores. Para lograr que el moco sea menos espeso, se recomienda seguir estos pasos que pueden socorrer a respirar más fácilmente y hacer que las secreciones nasales regresen a la normalidad:
-Utilizar aerosoles nasales con solución salina suaves.
-Incrementar la humedad en el aire con un vaporizador o un humidificador.
-Consumir mucho líquido. El té, el caldo o consomé de pollo caliente pueden ser de especial ayuda. 


Los recién nacidos tienen que respirar a través de la nariz. La congestión nasal en un bebé en los primeros meses de vida puede interferir con su amamantamiento y causar problemas respiratorios potencialmente mortales. La congestión nasal en los niños mayores y adolescentes usualmente no es más que una molestia, aunque puede causar otras dificultades.
En el caso de un bebé que sea demasiado pequeño para sonarse la nariz, se puede utilizar un aspirador nasal para bebés (pera de goma) para socorrer a retirar el moco. Si el moco es espeso y pegajoso, se puede aflojar echando 2 ó 3 gotas nasales de solución salina en cada fosa nasal. No se recomienda introducir aplicadores de algodón en las fosas nasales de un niño, sino capturar la secreción por fuera de la fosa nasal en una gasa o aplicador, enrollarla y halarla fuera de la nariz.






La congestión a menudo es peor cuando el individuo está acostado, por lo que se aconseja mantenerse erguido o al menos conservar la cabeza elevada. Esto es especialmente útil para los niños pequeños.
Algunas tiendas venden tirillas adhesivas que se pueden colocar en la nariz cuando el individuo está congestionado y que ayudan a expandir las fosas nasales, haciendo más fácil la respiración.



Un término relacionado con la congestión es la Sinusitis: término médico que se utiliza para designar la inflamación (irritación e hinchazón) de los senos nasales. Suele estar provocada por una infección.
Los senos nasales son las cavidades óseas llenas de aire húmedo que hay en los huesos de la cara alrededor de la nariz. Los senos frontales se encuentran en el área que hay cerca de las cejas; los senos maxilares están dentro de los pómulos (los huesos de las mejillas); los senos etmoidales, entre los ojos; y los senos esfenoides, detrás de los etmoidales.
Cuando estamos sanos, los senos nasales están llenos de aire, lo que hace que los huesos faciales sean poco densos y ligeros. Los senos nasales también influyen en cómo nos suena la voz.

Signos y síntomas de la sinusitis:

* Nariz tapada o secreción nasal con tos diurna que dura de 10 a 14 días o más sin mejoría.

* Abundantes mucosidades en la nariz (esto puede ocurrir tanto en la sinusitis vírica como en la bacteriana pero los mocos densos y continuos son más frecuentes en la bacteriana).

* Dolor sordo persistente y/o hinchazón alrededor de los ojos.

* Sensibilidad o dolor al tacto en o alrededor de los pómulos.

* Una sensación de presión en la cabeza.

* Dolor de cabeza al levantarse por las mañanas o al inclinarse.

* Mal aliento, incluso después de lavarse los dientes.

*Dolor en los dientes superiores.

*Fiebre superior a 39°.

Algunas personas también tienen tos seca que les dificulta conciliar el sueño. Otras tienen molestias estomacales

Aunque muchos de estos síntomas son similares a los de la sinusitis vírica o la rinitis alérgica (la inflamación de la nariz y los senos nasales provocada por una alergia), es una buena idea ir al médico por si acaso. La sinusitis vírica y la alérgica son más frecuentes, pero la bacteriana se debe tratar con antibióticos, que solo se pueden adquirir con receta médica.
Si el médico te receta antibióticos para la sinusitis bacteriana, tal vez necesites tomarlos durante tres semanas seguidas. Es posible que el médico te recete también un descongestivo, independientemente del tipo de sinusitis que tengas. Si tu sinusitis es de origen alérgico, es posible que el médico también te recomiende tomar diariamente un antihistamínico.

Puedes reducir las probabilidades de desarrollar sinusitis haciendo varios cambios sencillos en el ambiente de tu casa. Prueba utilizando un humidificador cuando haga frío para impedir que el aire seco y caliente de la calefacción te irrite los senos nasales, lo que los puede hacer más susceptibles a las infecciones. Limpia regularmente el humidificador, ya que el moho, que puede desencadenar alergias en algunas personas, se forma fácilmente en los ambientes húmedos.

A pesar de que la sinusitis no es contagiosa, suele ir precedida de un catarro, que se contagia muy fácilmente entre familiares y amigos. La forma más eficaz de prevenir el contagio de gérmenes es lavándose las manos frecuentemente y a conciencia. Mantente alejado de los pañuelos usados y, cuando alguien estornude, intenta proteger tu nariz.

viernes, 23 de noviembre de 2012

¿Y tu tos cómo es?

Muchos son los pacientes que llegan a la farmacia con tos, esta tos generalmente puede ser de dos tipos:




-TOS SECA: un picor irritante en la garganta que le hace toser, pero sin expulsar mucosidad. Este es el síntoma característico de la tos seca. La continua necesidad de toser y la tos persistente pueden dejarle agotado, provocarle dolor en los costados e irritar todavía más sus vías respiratorias. Además el pecho está despejado, sin pitidos ni congestión, la tos suena seca y es irritante que impide dormir con tranquilidad por la noche. 


Lo que necesita el paciente son Jarabes Antitusivos: que suprimen los reflejos de tos al deprimir el centro medular de la tos en los centros asociados en el cerebro y/o los receptores periféricos de la tos, lo que resulta en un alivio de la tos. Son por ejemplo jarabes que tengan como principio activo la Cloperastina, Dextrometorfano, Levodropropizina, Codeína,... También jarabes homeopáticos como el Stodal®.



-TOS PRODUCTIVA:  mucosidad, opresión en el pecho y estertores al inspirar, todos son síntomas de la tos productiva. También conocida como tos bronquial o húmeda, la tos productiva está provocada por la acumulación de una cantidad excesiva de mucosidad espesa en las vías respiratorias. Este líquido pegajoso puede ser blanco, amarillo o verde, y se expectora con la tos. La respuesta natural del cuerpo consiste en toser para despejar las vías respiratorias. Puedes ayudar a la respuesta natural de tu cuerpo reduciendo la densidad de la mucosidad y facilitando su expectoración por medio de la tos. Además la mucosidad es pegajosa que se expectora con la tos persistente, tiene un sonido sibilante, sobre todo cuando respira y tose, y empeora a menudo por la mañana.

Lo que necesita el paciente son Jarabes Mucolíticos o Expectorantes:  
Los expectorantes son sustancias que ayudan a expulsar de los bronquios más fácil y más rápida, es por ejemplo la Guanifesina  que también forma parte de otros jarabes que contienen derivados de esencias naturales también con propiedades expectorantes u otros principos activos con distintas propiedades (antihistamínicos, antitérmicos, anticongestivos ...). También jarabes con plantas (hiedra en este caso) como el Prospantus®.
Los mucolíticos son empleados para disminuir la viscosidad de la secreción de la mucosa bronquial son: Acetilcisteina, Ambroxol, Bromhexina, Carbocisteina, Sobrerol.


En todos los casos se recomienda tomar abundante agua durante el tratamiento.


¿Una tos no productiva (seca) se puede convertir en tosproductiva?

En caso de un resfriado común o influenza, frecuentemente hay dos fases: en un principio una tos no productiva (seca) o poco productiva que más tarde se convierte en una tos más y más productiva. Cuando el virus invade las vías respiratorias, la cubierta del tracto respiratorio puede ser atacada y perjudicada. La secreción normal de moco cambia: el moco se vuelve más viscoso y se “adhiere” a las vías respiratorias. Esta flema no puede ser expulsada, el toser puede ser muy problemático y exhaustivo. A medida que el resfriado progresa, usualmente más moco es producido y la tos se vuelve productiva. Luego es posible expulsar la flema al toser. 

Los fumadores sufren de tos en una proporción mayor que los no fumadores. La tos constante no debe ser ignorada en los fumadores, puede llegar a una Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), la cual incluye obstrucción de las vías respiratorias y dificultad o incomodidad en la respiración.